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martes, 12 de enero de 2010

Se viene el estreno



Así es.

Es él.

Tiene parecidos, lo sabemos.

Para nosotros es El actor. O más bien El áctor.

Un fenómeno.

Muy particular.

Con un claro parecido a Gerard Depardieu.

Tenemos la hipótesis de que, al menos en esta partecita de su vida, que compartimos con él, estaba filmando una película. Casi la certeza tenemos.

Y una nota de color, verde, de color verde. El tipo tenía un pantalón. Por suerte. Era verde éste y se la pasaba desabrochado (salvo en la foto con los haitianos, como podrán apreciar. Lamentablemente) pero con un cinturón que lo mantenía ahí.

Otra cosita...
Al momento de irnos del barco lo vemos que estaba acostado en el piso, como los haitianos, pero ya era el único que quedaba. Hubo algo que no nos quedó claro. Básicamente la decisión de ubicarse en el piso cuando tenía hamaca y la había usado las noches anteriores. Bueno, no, el tipo decidió acostarse sobre unos cartones que encontró. Y ahí durmió.
Algo tan importante y admirable como esto último fue la presencia en la fotografía con los haitianos. Faltaba uno, el lo sabía, y no dudó en aparecer en el momento justo. Así y todo no le gustó mucho como salió a diferencia de los haitianos que estaban chochos.

Pero bueno, así son las estrellas.

Esperamos que pronto salga la película.

lunes, 11 de enero de 2010

De un equipo muy particular

Días antes de subir al barco fuimos a averiguar por pasajes, precios y conocimos a un flaco que vendía pasajes y que estaba a un ritmo casi insoportable para los demás, muy acelerado todo el tiempo y que nos volvimos a encontrar ya con el pasaje comprado cuando subimos al barco.
Al día siguiente salimos un rato y lo vemos que viene a hablarnos (en esa todo el tiempo la gente te pregunta si querés comprar pasajes) yo le digo que ya tenemos pasaje pero me dice que no me viene a hablar de eso, que en un rato van llegar unos hatianos y que quiere que le haga de traductor, le pregunto si hablan inglés y me dice: sí sí, con seguridad!
Nosotros ya estábamos contentos. Nunca habíamos visto un hatiano, ya iba a ser una experiencia nueva, conocer a alguien de una nacionalidad poco común de conocer.

Poco tiempo después viene efectivamente el chabón este, con su característico acelere y no con uno ni con dos, con siete hatianos a sus espaldas. Muy grosa imagen. Y no hablaban nada de inglés, había dos que entendían bastante bien el español. "Bastante bien"
La cuestión es que lo único que me hizo decirle es que salía a las 18hs y que tenían que comprarse sus hamacas para dormir.
No sabemos si es que no entendieron o no les importó. Pero eso se verá después.
Esa noche, la segunda que pasamos en el barco fue increíble, fue la única en la que la música se terminó temprano y nos pusimos a tocar y cantar muy tranqui ahí en la cubierta. Se empezaron a acercar algunos de nuestros amigos y uno pidió tocar. Tocó cosas muy interesantes, estaba bueno, los otros se le cagaban un poco de risa y vinieron todos. Llegó el ya famoso evangélico polémico y se pusieron a intercambiar por medio nuestro, canciones de jesús y preguntas como: a ver, preguntales cómo dicen jesucristo. Y cómo dicen espíritu santo. Nosotros no lo podíamos creer la verdad. Después llegó el intento evangelizatorio relatado en otra entrada y llegó la hora de irse a dormir. Hubo varios que durmieron en hamaca y dos que durmieron en el sopi. Muy tranquilos.
Luego ocurrió el altercado también relatado por mi compañero con el borracho insoportable, que quiero aclarar que yo no dormía, también me despertó. Está bien que duermo profundo pero con semejante salame no es tan fácil y ahí nosotros teníamos la esperanza de que se levantara un haitiano y le pusiera un buen golpe que lo dejara callado al menos por esa noche, cosa que no ocurrió pero logramos seguir durmiendo después de un buen rato.

Nosotros estábamos chochos, SIETE!!! Entienden eso? SIETE.
Realmente, había equipo. Y se comportaban de una manera un poco rara. Se quedaron todo el tiempo por ahí, hasta el horario de salida, no los vimos comer practicamente ni comprar nada y eso que en el barco sólo dieron una de las comidas que debían dar por el atraso, al otro día el almuerzo no les importó.
Salió el barco finalmente y llegó la noche.
Las hamacas que habían usado el día anterior eran ajenas, cosa que nos enteramos ese día. Las habían puesto unos que fueron el primer día y las dejaron ahí, para ocupar el lugar.
O sea, los haitianos no tenían dónde dormir!
Porsupuesto luego de que estábamos todos en nuestras hamacas se empezaron a acomodar en el piso, de a poquito. Imagínense. Siete haitianos que supuestamente van a Guyana Francesa a trabajar en la construcción, viajando en un barco de Porto Velho a Manaos durmiendo en el piso.
Nosotros llegamos a la conclusión de que teníamos que tener una foto con ellos. Realmente, no cualquiera conoce un haitiano y menos SIETE.
Finalmente, luego de bastante viaje, de verlos bailando a la noche, leyendo la biblia, durmiendo en el piso.
La última noche, en un momento que no prometía, vimos a cinco juntos y dijimos: este es el momento!
Les dijimos de sacarnos una foto, aceptaron gustosos, incluso se acercó el sexto que se ve que se enteró y no se lo quería perder, el fotógrafo ocasional estaba entusiasmado, sabía que era uno de los momentos más importantes que iba a vivir en ese viaje en barco y quizás en su vida. Y quedó registrado, para la posteridad ese encuentro fundante en nuestras vidas.
Ahora, faltaba uno. Eran 7 y había sólo 6 en ese momento.
Ustedes se preguntarán quién es ese personaje extraño que está al lado mío en la foto agarrándome cariñosamente.

La asunción de la polemicidad.
(luego de dejar descansar este texto estuve pensando en algo que sentía al escribirlo y decidí que me dieron ganas de blanquearlo.
Es muy polémico poner que estamos contentos y orgullosos de haber conocido SIETE haitianos. Lo sé. Pero también nos pasa. É así la polemicidad vive dentro nuestro. Y por momentos parece que estuvieramos hablando de animales de la selva que no podemos creer haber conocido pero pasa che. Qué se le va a hacer.)

domingo, 10 de enero de 2010

jueves, 31 de diciembre de 2009

Feliz reveillón, o como se escriba

Cuanta saudadeeeeeeeeee, grosa.

Pero bueno, aquí estamo, en Porto Velho, Estado do Rondônia, Brasil. Y aquí festejaremos el final del 2009, alta movida el 2009 y la llegada del 2010, que promete, supongo ser tan intenso como el que se va pero veremos qué nos depara. Y a disfrutar.

La verdad la verdad, que los extraño.

Les deseo un muy feliz año 2010. Que la pasen muy bonito.

Y aquí estaremos brindando, supongo que dos o tres veces. Una con Juli y Tom, que están en Bahía y son dos horas más que acá, otra con todos los argentinos y otra entre nosotros, con toda la gente que conocimos en Bolivia también.
Me hace acordar un poco a una canción del Cuchi y Castilla, de la que el Cuchi cuenta la historia en un disco, que habla de un leñador que vive en un lugar y está pensando en el otro y cuando se iba pal otro pensaba en el uno. Y é un poco así, qué se le va cé.

Bueno, aquí estamos.

Muchos saludos para todos.

Ah! quería también invitar a que vean fotitos nuevas que subimos. Muchas.
http://picasaweb.google.com/laficyp/DesdeLaPazHastaRiberalta#

domingo, 27 de diciembre de 2009

Para todos los que

Llegamos a Brasil.

Estamos muy contentos.

Pero no hay que olvidarse que esto fue después de 3 meses en Bolivia.

Cualquier mercosurense puede estar 90 días por año en cualquier país del mercosur. Nosotros estuvimos todos los 90 días todos. Salimos justito.
Y esta entrada, que tengo ganas de escribir hace mucho, es para todos los que tiraron y tiran mala onda cuando uno nombra a Bolivia. Porque la verdad que es de una riqueza cultural y geográfica que para mi no tiene nada que envidiarle a sus vecinos. La gente es hermosa, sumamente amable, interesante y tenemos mucho mucho que aprender de ellos. Hay lugares con todos los climas, todas las alturas, todos los paisajes. Realmente me encantaría que pierdan un poco el miedo y se animen a venir. A alejarse un poco del prejuicio reinante en nuestras cabezas y acercarse a este hermoso hermoso país.

Esta entrada es también para todos los que tiraron y tiran la mejor cuando uno nombra a Bolivia, porque ayudan a venir, a acercarse.

Es también esta entrada para todos los que nos dijeron que era imposible hacer la ruta que hicimos desde La Paz hasta Guayaramerín con Bandito. Y fueron muchos muchos eh. De las más diversas maneras nos hicieron saber que estábamos completamente locos, que no llegábamos ni en pedo.
Acá estamos che. Gócenla. Y también lo quiero reivindicar al Diego, y espero que no me suspendan por esto:
QUE LA SIGAN MAMANDO!!!!!!!!!!

Y porsupuesto también es, esta entrada, para los muy poquitos que nos dijeron: sí. Van a llegar. Quizás tardan mucho, pero van a llegar.

Y así fue.

Por último no quiero dejar de contarles que nos hemos pelado. Y no sólo nosotros dos. También Mike, nuestro amigo neozelandés.
Aquí va, el antes y el después.











Y aquí va una yapita, otra cosa que vivimos na Bolivia, la yapita, como conceto y lo que viene a continuación. Porque la ruta la hicimos. Pero no sin problemas...




Y para solucionarlo:


Tres camiones pararon a ayudarnos.

Hasta lueguito.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Thelonious

Ayer llegué solo y temprano a un show que había en el bar Thelonious de La Paz.

Estaba anunciado el Anselmo Portugal cuarteto. Que al parecer hacían unas fusiones locas entre jazz y bolivia.

Para los que no saben, Thelonious es en honor a Thelonious Monk, pianista y compositor de jazz. Y hay en el mundo muchos muchos bares con ese nombre el mundo donde se toca jazz.

La cuestión es que llegué temprano, va, temprano... Estaba anunciado 21:30, yo llegué a las 22hs y no estaban ni cerca de empezar. Entonces me puse a hablar con uno de ahí, del bar, para preguntarle por algunos carteles que había visto, una big band juvenil de Bolivia, un festival de jazz. Entonces Ramiro, el administrador del bar, muy interesado, me pregunta si soy músico, que sí, que soy trombonista y que estoy de paso....lalalala.
Se para uno de una mesa y me dice: ANDA A TRAERLO AHORITITA!

Opa, dije yo, si no sabía de qué me estaba hablando parecía que me iba a pegar. ¿Si? ¿ahora? Bueno.

Fui a buscarlo. Son unas cuantas cuadras, así que trufi de ida, trombón en la espalda, trufi de vuelta y en media hora ya estaba ahí. Eran como las 22:50 y tampoco habían empezado.

El que me dijo eso fue "El Zegada" o zegadex. El baterista, alto personaje, muy groso, tremendo baterista, tremenda onda, estudió en Berklee yankilandia y ya lo amo.

Y me dice: bueno, qué querés tocar. Arreglamos unos temas y listo, quedó todo preparado. Arrancaban ellos, luego tocábamos juntos y en el segundo set llegaba Anselmo. Otro personaje tremendo.

La cuestión es que la gocé como loco, me di cuenta una vez más de lo que me gusta el jazz, cómo lo disfruto, la adrenalina única que tiene y más tocando con bestias como las de ayer. Realmente tocan muy bien. Un placer único.

Aquí una breve reseña del trío al que nos sumamos tanto yo como Anselmo más luego.

Kimsa Bop, compuesto por David Aspi, en la guitarra; Edwin Mendoza, en el bajo; y Daniel Zegada (Zegadex) en la batería. El grupo hará gala de sus siete años de trayectoria musical que se resume en una propuesta inspirada en el estilo del saxofonista norteamericano Charlie Parker.

 Yo obviamente estoy a años de tocar como ellos pero terminamos de tocar ese primer set y me decían: bueno, vos no te vas más de La Paz, sabelo.
Yo no entendía nada.
Porsupuesto entiendo que no deben ver un trombón nunca pero son tipos que tocan y escuchan jazz, escuchan trombonistas en grabaciones y saben que me falta muuuucho pero sin embargo tiran la mejor. Sin parar.
Y hago tanto énfasis en esto porque estábamos en El lugar de jazz de Bolivia, donde tocan los grosos y realmente ellos son muy muy grosos, pero me tiraron la mejor, de hecho me invitaron hoy de nuevo y el viernes también. Uno en bs as va a una Jam y todos se están fijando cómo tocás, es un desastre, se disfruta tan poco en general en esos lugares. Una vez un amigo me dijo que el problema es que hay mucha tensión sexual contenida en esos lugares. Y estoy bastante de acuerdo. Y acá era otra cosa, no les importaba nada, este zegada jodía, se tocaba todo y tenía una sonrisa más grande que la cara.

Bueno, era contarles eso, me hizo muy bien, la pasé bárbaro y conocí gente súper interesante.
Todos me trataron de maravillas.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Hoy un tipo

Después de cantar un tango en un restaurante, mientras pasaba la gorra me dijo: che, cantás muy bien. ¿Qué hacés acá? Vos deberías estar en un teatro.

Ajá, mirá vos...


Probablemente esté medio loco, pero estuvo bueno.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Llegó lo prometido

El jueves pasado se nos acercó un chaboncito llamado Rando, que se nos puso a hablar durante mucho tiempo sin parar y nos quería llevar a tocar a todos los boliches de Potosí. Sin escucharnos. Recorrimos un par de bares con él, e hizo arreglos medio extraños. Como para tocar en tres lugares distintos en una misma noche (la siguiente) y hacerlo no solos, sino con dos neocelandeces que levantamos en el camino, uno de ellos trombonista, el otro pianista, pero con melódica. Veníamos caminando con Rando por la calle y viene un extraño a saludarme. Yo no entendía nada. Hasta que me dice, yo también toco el trombón, ya estábamos casi abrazándonos.
En origen la cita era a las 9 en un boliche donde tocaba otra banda, de la cual él dijo que le debían un par de favores, por lo que no iba a haber problema para que toquemos unos temas en el medio y publicitemos nuestro show posterior, y del día siguiente.
Obviamente, no llegó. Pero nos pusimos hablar con los pibes de la banda y su manager (de dudosas buenas intenciones) dijeron básicamente que Rando era un versero y que les venía prometiendo cosas hace mucho que nunca hacía. Se coparon a pleno para que toquemos en el intervalo. Quedamos en hacer dos temas nosotros, dos los neocelandeces, y dos todos juntos (con la banda también). Decidimos Lechu y yo que esos temas fueran Vamos Fugir (de Gilberto) y Alzira e a torre (Lenine).


La banda tocó toda una tanda de como 40 min, en ese tiempo nos íbamos conociendo con nuestros nuevos amigos y nos enteramos que la banda iba a tocar tres tandas y nosotros aparecíamos en el segundo intervalo. O sea, faltaba un montón. Antes de entrar ya estábamos como para irnos a dormir pero le metimos mucho huevo y llegamos despiertos hasta el momento esperado.


Arrancamos nosotros con un tanguito y una bossa, siguieron Jimmy y Mike con un par de reagges muy buenos y ahí se vino la fiesta. Nos prendimos fuego! Yo con la eléctrica, Lechu cantando, y además trombón, trompeta, bajo (el nachito boliviano), batería , y teclado. Como locos!
Muy desprolijo, pero muy lindo. Incendiados, la gente a pleno.

Parecía como si siempre hiciéramos eso, fue muy groso, muy divertido y la pasamos muy bien.
Y luego nos volvimos a seguir tomando birra, mientras la banda (de reagge, bastante buena) estaba por volver a empezar.
La polémica vino entonces: nos querían cobrar la entrada del show, que se cobra en la mesa!
Pará loco, media pila. Hablamos con los pibes de la banda, nos dicen que hablemos con el manager. El manager (un muerto) nos dice que era el tema con la dueña del bar. Así, arrancan a pasarse la pelota unos a otros. Nos dicen que después lo hablan y nos dicen.
Cuando termina el show (que, arengando como locos con baile, trencito incluido, hicimos fiesta, con el Chule, Jimmy y Mike) nos traen la cuenta. Y nos cobraban la entrada! Jimmy agarró el papel, tachó esa parte, y puso la cuenta con la resta.
Nosotros teníamos el problema que con la dueña del bar estábamos armando otras movidas, y no nos convenía pelearnos. Igual fuimos a hablar de vuelta con Micky, el manager, y nos terminamos casi cagando a puteadas. Yo estaba un poco como loco, aparte me indignaba mucho que le dijeran Micky al chabón, le quería decir: MIGUEL!!! PONETE LAS PILAS!!!! NO VINIMOS A VER A LA BANDA!!! SI NO TOCÁBAMOS NO ENTRÁBAMOS!!! Pagamos, porque de úiltima la guita es lo de menos, y nos vamos. En la puerta me quedo cinco minutos, hasta que aparece Jimmy que le habían devuelto la plata de las entradas.
Como sea, muy bizarro. Pero muy grosa la tocada: y yo con la eléctrica!



La reflexión fue: esto es música.

El encuentro con Jimmy y Mike fue lo más.

Ya vendrá más sobre ellos.



Referencias: Mar

Lechu

Por si no se entendió.

sábado, 24 de octubre de 2009

Lo que viene, lo que viene

Una noche muy intensa fue ayer, ya llegará relato completito pero esto es un adelanto de lo que vendrá en el próximo capítulo.

Un señor que se llama Rando, conocimos antes de ayer. Nos prometió un montón de cosas, habló muchísimo, muchísimo.

Ayer no apareció.

Pero conocimos unos neozelandeces (si se escribe así) uno es TROMBONISTA!!! y el otro es Jimmy que es un fenómeno.

Hubo una tocada improvisada en medio de show ajeno.

Hubo mucha música, mucha prendición fueguina.

Hubo pelea incluso!!! al final. Con un manager.

Estamos muy contentos.

Ya vendrá.

Paciencia.

Aunque yo no tuve paciencia, alguito tenía que adelantar....

viernes, 18 de septiembre de 2009

Edu Edu Edúu

Fue el que nos recibió cuando llegamos a Valdocco, con una sonrisa enorme, feliz, estaba muy contento. Y creo que estuvo así hasta que se fue. El tipo labura de contador, tranquilo, oficinista, creo que 5 ó 6hs diarias. Y le pintó irse al chaco a ver si podía aportar algo. Y ahí nos encontramos y tocamos, jugamos, nos cagamos de risa, yo aprendí un montón de él y realmente la pasamos muy bien.

La verdad que es más humilde que no se qué, es un niño, es un loco y es un maestro.

Abrazo grande groso.

Ah, aprendimos juntos también a tocar landó y ahora la debe estar descosiendo!!

Nos vemos por ahí!!

Me acuerdo de algunas caras y me río solo acá...