sábado, 28 de noviembre de 2009

Sábado de limpieza

Como si fuera poco, se largó a llover. Una tormenta hermosa, gorda, intensa. Y encontré, en el restaurant, una mesa bajo un árbol florido.

Techo de hojas y ramas.

Casa.

En las manos, una novela policial. Impecable.

Día de limpieza. Desde el jueves, miércoles tal vez, algunos malestares, de esos sin nombre, me venían insistiendo. Luego de tiempo largo de plenitud, de soles corriendo, aparecieron, pequeñas pero firmes, algunas oscuridades. Las de siempre. Las que tenemos todos. Las que nos hacen humanos.

Hablando de antropología, suelo decir, a veces, que uno de los mayores problemas de la civilización, el progreso, la tecnología, la vida burguesa, es que, en todos los esfuerzos que ahorra, nos priva, silenciosamente, de placeres mínimos, pero vitales, de esos mismos esfuerzos. Descargas, desconexiones, movimientos que se ponen en juego en las actividades domésticas. Cocinar, lavar, barrer, entre otras.

Gestos vitales.

Creo que el movimiento que estas tareas generan es doble. Por un lado, el andar mismo del cuerpo, del poner la mano, los brazos, las piernas, muchos músculos, articulaciones, en acción. Por otro, un movimiento simbólico: no podemos barrer el cuerpo por dentro; por eso, quizás, pasar la escoba por el suelo del cuarto sea la única forma que tenemos de hacer volar basuras, polvos, restos. Y lo mismo con el orden, con el agua que escurre, con el aire que entra y sale.

Esta mañana me quedé solo, por un rato, en el departamento que nos prestaron, en el que estamos viviendo. Importante la soledad, también.

Hacía rato que papeles, ropa, botellas viejas, tazas, libros, frascos, cubiertos, bolsas, se venían acumulando en cualquier lado, formando montones feos, incómodos. Hacía unos días, también, que tenía ropa encerrada en una bolsa, para lavar, esperando que termine una semana ocupada. Y hacía días, también, que el único sillón del monoambiente estaba instalado en un lugar poco cómodo para asillonarse un rato, y cubierto por cosas que perfectamente podían estar en otros lados.

No me levanté, en realidad, con la intención de limpiar ni de ordenar. Como mucho, de lavar unas camisas, unos calzoncillos, un par de medias.

Pero en cuanto me quedé solo, y disco de Fandermole de por medio, fui, sin darme cuenta, encadenando lavado de ropa con orden de papeles, limpieza de vajilla con traslado de sillón, reacomodamiento de libros con decoración de pañuelos colgantes, barrida de suelo con tendido de la cama, y así.

Así. Cuando terminé, era otro. Me di una ducha despaciosa, relajada, y así también me vestí y salí a la calle.

Un rato a la plaza, a tocar la guitarra,. Me reencontré con la partitura de una chacarera de Moscardini, que se me había ido de los dedos y extrañaba. Sonrisa, al galopar en la madera, el bombo sonando mudo, bien adentro.

Con ese ritmo, vuelta a casa: ¡Qué lindo encontrarla así! ¡Ordenada! ¡Limpia!

Dejé la guitarra en casa. En el rincón que había decidido asignarle. Agarré un libro que hoy mismo encontré en la biblioteca del departamento, y salí a buscar un almuerzo. A pocas cuadras, me asomé a una puerta que no prometía. Me asomé, sin embargo. Y, como suele pasar en Cochabamba, tras un pasillo esperaban un patio y, frondoso y desprolijo, algo así como un jardín.

Hallé una mesa debajo de un árbol. Un techo de hojas y ramas. Un árbol florido. Y empecé a comer despacio, adentrándome en la novela.

Empezar un libro no que promete es para mí placer escaso.

Como si fuera poco, se largó a llover. No me importó que la ropa haya quedado afuera, colgada.

jueves, 26 de noviembre de 2009

De una noche increíble

50 personas.

2 locos en el escenario.

Y todos disfrutando mucho mucho.

La verdad que es inexplicable, inconmensurable.

El jueves también tocamos, pero no fue nadie a vernos, y había mucha gente que no había ido a escucharnos. Mucho ruido. No estuvo bueno, para nada.

Y al otro día. Las dos mismas personas, la pasamos del carajo, vino un montón de gente a vernos. Hubo muchos momentos de silencios sepulcrales escuchándonos muy atentamente. Muchos.

Fue muy lindo. Muy disfrutado de ambos lados.

Cantamos mucho, tocamos mucho, hubo narices locas, melódica, trombón, guitarra, gargantas propias y ajenas. Baile, sonrisas, flashes, durante y después.
Hubo también un Camino, de Mar, que es una canción muy muy hermosa, me encanta mucho y es un disfrute enorme participar.

La verdad che...

No se.

Muy lindo.

Qué lindo que es cantar!

Y hoy lejaim!

Que para los que no saben es por la vida!

viernes, 13 de noviembre de 2009

Hoy un tipo

Después de cantar un tango en un restaurante, mientras pasaba la gorra me dijo: che, cantás muy bien. ¿Qué hacés acá? Vos deberías estar en un teatro.

Ajá, mirá vos...


Probablemente esté medio loco, pero estuvo bueno.

Un jardín

Ayer estuve en el jardín Botánico de Cochabamba. Lindo lugar, con una sección especial de eucaliptos.

Y necesario reposo, sombra, necesaria brisa.

Pensé, ahí estando, en lo necesario que puede ser, para mí, tener un jardín al alcance de la mano todo el tiempo. Para abrir en un colectivo lleno, en un cuarto con poca ventana, en medio de una clase aburrida. Y pensé también que es la poesía la que lo permite.

Me acordé de Francis Ponge, y de crear objetos con palabras. Realidades de palabras.

Me acordé de Paul Valery, y de que "para un poeta no se trata de decir "llueve", sino de hacer llover".

Y entonces empecé un par de ensayitos de jardín. Transcribo uno, para compartir.

E invito a hacer otros jardines a quienes gusten. Vamos poblando.


Un jardín

el olor del verano.

la sombra, una isla.

verdes de todos los colores
y entre la orquesta
de susurros, un árbol
para treparse.

juega el aire en las ramas.

cruje el suelo.

otro árbol
para abrazar

miércoles, 11 de noviembre de 2009

"La cancha"

Uno entra y se complica salir.

Empieza a ver puestos y más puestos, más puestos y más y más. No termina nunca.

Según nos dijeron tiene 11Km²

La cancha es un mercado. Para algunos el más grande del mundo. Para otros el de sudamérica.

Hoy estuve ahí y la verdad que es muy impresionante, increíble, inconmensurable, imposible, inentendible.

Y muy llamativo.

Entré y daban de comer, como por una cuadra, después unas señoras con sus máquinas de coser, unas cuantas.
Locales de cosas electrónicas, frutas en las periferias y sigo entrando. Huevos. Huevos. Huevos. De todos los colores. Señoras vendiendo huevos. Nada más y nada menos. Pero unas cuantas señoras eh, como 50m donde sólo se venden huevos.

Porsupuesto no quedó ahí, después aparecieron cebollas, por todos lados, locotos. Señoras rodeadas de cebollas, otras de locotos.

No se si se comprende, y a todo esto yo no paraba de caminar. No estaba uno al lado del otro, es muy muy grande.

Cuando pensé que ya no me iba a encontrar con más cosas que me sorprendieran me encuentro con que hay PROMOTORAS!!! Eso ya sí que era increíble, con productos de limpieza, con bebidas para probar, ya era mucho, después creí que salí y no, ni un poco, seguía y seguía, había como unas calles en las que las personas caminaban más rápido de lo que andaban los autos, había gente vendiendo ratas muertas, muy raro. Ropa, gente vendiendo sólo ajo, mucha gente. Otros sólo tomate, como una cuadra entera. Unas carretillas enormes llenas hasta más no poder, de carne, de hojas, etc.

Muy increíble.

Porsupuesto no faltaban los chantas que venden esos remedios mágicos que te curan todo lo que todos tenemos, te hacen sentir como el culo por todo lo que hacés y te dicen que eso te cura todo.

He estado en muchos mercados hasta ahora, algunos muy muy grandes, pensé que este no me iba a asombrar tanto pero la verdad que es gigantezco y muy particular.

Según me contó una vendedora están desde las 4 de la mañana hasta las 9 de la noche. Y los días que se llena del todo de vendedores son los miércoles y los sábados.

Yo no entiendo quién compra tanto como para que le rinda a tanta gente.

Un día de estos voy a ir con la cámara a ver si les puedo mostrar alguito.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Se apareció

en el parque, esta tarde
quería escibir
entre los árboles, un poema

(¿por qué será que queremos
a veces
escribir un poema
precisamente un poema?).

me senté
en un banco, bajo un ciprés,
sonando, veraniego, el latido
de pájaro pequeño, o de insecto
que el riego hace al girar
y que a veces, hoy no
dibuja arcoiris
a escasa distancia del suelo.

saqué el cuaderno y apoyé
la espalda
contra el banco.

leve, con la brisa, la sombra
de las hojas
de los árboles sobre
la hoja
blanca.

la sombra / la danza

voilá: el poema

Vean el picassa que hay mucha foto nueva!!!

http://picasaweb.google.es/laficyp/

martes, 3 de noviembre de 2009

En Sucre

Llegamos luego de 9hs de viaje en una camioneta que ya conocerán por fotos, haciendo un trayecto que habitualmente se hace en 3hs.

Hemos ido durante largos ratos a 10km/h.
Es un ejercicio de paciencia único.

Pero estamos en Sucre.
Y es muy muy lindo.

Y volvieron las Santas Ritas.

Homenaje

Entro internet, me meto, como casi siempre que vengo al cyber, en la web de Página12. Me espera ahí una noticia especial, quizá no tan relevante a nivel internacional, pero sí intensa para mí, ahora. A los cien años, murió Claude Levi-Strauss
(para los que no saben quien es, resulta ser un antropólogo de los más importantes del siglo XX, y uno con quien yo siento gran gran afinidad).



No se bien qué me genera. Por lo pronto, la necesidad de escribir esta entrada y, además, a algunos amigos en particular. Mucho hemos hablado con algunos acerca de él (y de su longevidad) y se viene a morir justo ahora estando de viaje. No es para menos (me pongo un ratito en el centro del mundo), estando de viaje.

Levi-Strauss fue, sin dudas, uno que, por supuesto sin saberlo, me invitó y me acompañó a viajar. De la manera más directa, en el último verano, leyendo, en trenes, sombras de árboles, camas, caminos, Tristes tropiques. Pero también antes con anticipos, fragmentos, ideas, preguntas.

Con recorridos maravillosos, como en La eficacia simbólica, donde sentí respondidas muchas preguntas que me había hecho siempre, y sentí aparecidas muchas más preguntas que no me había hecho nunca.

Con un elogio inesperado y escondido al mate, que invita a un amargo en francés.

Con el nombre intrigante de uno de sus libros más conocidos, que dio nombre al programa de radio que disfruté, durante un par de meses, con mi amigo Tom: El pensamiento salvaje.

Con sus múltiples búsquedas: antropólogo, viajero, músico, escritor, filósofo, por lo menos. Pero también escribiendo sobre literatura, artes plásticas, paisajes.

Entre otras muchas cosas, no?

Es como si se hubiera muerto un ser querido. Pero bien, a una edad en la que anduvo mucho, y está bien que descanse.

Por eso, aprovecho nuevamente para brindar. Con todos los andantes, los viajeros, los amantes de la palabra y de la pregunta.

Con los que nos vamos encontrando y mirando a los ojos, y abrazando.

Salud, y vino a la pacha, a regar con embriaguez la salud de los que nos anteceden en este mundo!

miércoles, 28 de octubre de 2009

Llegó lo prometido

El jueves pasado se nos acercó un chaboncito llamado Rando, que se nos puso a hablar durante mucho tiempo sin parar y nos quería llevar a tocar a todos los boliches de Potosí. Sin escucharnos. Recorrimos un par de bares con él, e hizo arreglos medio extraños. Como para tocar en tres lugares distintos en una misma noche (la siguiente) y hacerlo no solos, sino con dos neocelandeces que levantamos en el camino, uno de ellos trombonista, el otro pianista, pero con melódica. Veníamos caminando con Rando por la calle y viene un extraño a saludarme. Yo no entendía nada. Hasta que me dice, yo también toco el trombón, ya estábamos casi abrazándonos.
En origen la cita era a las 9 en un boliche donde tocaba otra banda, de la cual él dijo que le debían un par de favores, por lo que no iba a haber problema para que toquemos unos temas en el medio y publicitemos nuestro show posterior, y del día siguiente.
Obviamente, no llegó. Pero nos pusimos hablar con los pibes de la banda y su manager (de dudosas buenas intenciones) dijeron básicamente que Rando era un versero y que les venía prometiendo cosas hace mucho que nunca hacía. Se coparon a pleno para que toquemos en el intervalo. Quedamos en hacer dos temas nosotros, dos los neocelandeces, y dos todos juntos (con la banda también). Decidimos Lechu y yo que esos temas fueran Vamos Fugir (de Gilberto) y Alzira e a torre (Lenine).


La banda tocó toda una tanda de como 40 min, en ese tiempo nos íbamos conociendo con nuestros nuevos amigos y nos enteramos que la banda iba a tocar tres tandas y nosotros aparecíamos en el segundo intervalo. O sea, faltaba un montón. Antes de entrar ya estábamos como para irnos a dormir pero le metimos mucho huevo y llegamos despiertos hasta el momento esperado.


Arrancamos nosotros con un tanguito y una bossa, siguieron Jimmy y Mike con un par de reagges muy buenos y ahí se vino la fiesta. Nos prendimos fuego! Yo con la eléctrica, Lechu cantando, y además trombón, trompeta, bajo (el nachito boliviano), batería , y teclado. Como locos!
Muy desprolijo, pero muy lindo. Incendiados, la gente a pleno.

Parecía como si siempre hiciéramos eso, fue muy groso, muy divertido y la pasamos muy bien.
Y luego nos volvimos a seguir tomando birra, mientras la banda (de reagge, bastante buena) estaba por volver a empezar.
La polémica vino entonces: nos querían cobrar la entrada del show, que se cobra en la mesa!
Pará loco, media pila. Hablamos con los pibes de la banda, nos dicen que hablemos con el manager. El manager (un muerto) nos dice que era el tema con la dueña del bar. Así, arrancan a pasarse la pelota unos a otros. Nos dicen que después lo hablan y nos dicen.
Cuando termina el show (que, arengando como locos con baile, trencito incluido, hicimos fiesta, con el Chule, Jimmy y Mike) nos traen la cuenta. Y nos cobraban la entrada! Jimmy agarró el papel, tachó esa parte, y puso la cuenta con la resta.
Nosotros teníamos el problema que con la dueña del bar estábamos armando otras movidas, y no nos convenía pelearnos. Igual fuimos a hablar de vuelta con Micky, el manager, y nos terminamos casi cagando a puteadas. Yo estaba un poco como loco, aparte me indignaba mucho que le dijeran Micky al chabón, le quería decir: MIGUEL!!! PONETE LAS PILAS!!!! NO VINIMOS A VER A LA BANDA!!! SI NO TOCÁBAMOS NO ENTRÁBAMOS!!! Pagamos, porque de úiltima la guita es lo de menos, y nos vamos. En la puerta me quedo cinco minutos, hasta que aparece Jimmy que le habían devuelto la plata de las entradas.
Como sea, muy bizarro. Pero muy grosa la tocada: y yo con la eléctrica!



La reflexión fue: esto es música.

El encuentro con Jimmy y Mike fue lo más.

Ya vendrá más sobre ellos.



Referencias: Mar

Lechu

Por si no se entendió.

Un spa peronista




Nos tomamos un descanso, estos días, con el Lechu. Y a plena cumbia sonando, relajamos la musculatura, los pensamientos y el andar.

martes, 27 de octubre de 2009

¿Quién dijo

que cantar es sólo para algunos?

La negra sosa en el dvd que salió hace poco no deja de decir: qué lindo que es cantar. Qué lindo que es cantar.

Lo debe decir quizás unas 10 veces, que no es poco para decir exactamente lo mismo. Y durante su vida lo debe haber dicho unas cuantas más.

Y tiene tanta razón la negra.

Verónica Condomí dijo hace poquito: el que no canta en la vida, se lo pierde.

Caetano dice: cantando eu mando a tristeza embora.

Yo estoy disfrutando mucho mucho de cantar.
Es algo que en Bs As no hubiera empezado a hacer de esta manera ni en pedo. Y me pregunto por qué.

Es muy groso, aparte, que a la gente le gusta cómo cantamos. Y a algunos mucho.

Y digo: qué onda viejo!?!?!? siento que allá uno va a un recital a ver cómo toca y como canta la gente que toca y canta.

Y me dirán: vos vas a eso, yo no.

Pero la realidad es que hay algo de eso en el ambiente y es un garrón porque lentamente se va yendo el juego, el decir algo y va quedando sólo la técnica.

Y siento que está tan relacionado con todo lo que hacemos en los talleres...
También siento que debería haber una como la de gianni pero sobre esto.
Todos los sonidos de las gargantas cantando para todos. No para que todos seamos cantantes sino para que nadie se quede sin la oportunidad de cantar. Para que nadie se quede con la tristeza adentro, para que todos podamos decir: qué lindo que es cantar. Qué lindo que es cantar.

Qué distinto andar de a uno o de a dos II

Tengo un compañero, yo, no se si sabían. Se llama Martín. El tiene una pasión por la lectura quizás un poco desmedida para el común de la gente. Lee muy muy rápido, mucho y en todo momento. No hace falta tener una hora para ponerse a leer. Cualquier momento es bueno.
Y yo soy bien distinto, ya se habrán dado cuenta en la escritura.
Es interesante que siento que todo lo que estamos "haciendo para otros" en los talleres, el viaje está generando en nosotros un proceso parecido, de ampliación del espacio poético, como dice Graciela Montes, de dejar de juzgarnos como artistas, como personas que se expresan. Porsupuesto a cada uno esto le pasa de maneras distintas. Y en cosas distintas.
Yo por ejemplo me estoy permitiendo escribir mucho más, intentando también de otras formas, permitiéndome escribir reflexiones para que personas me lean. Cosas impensadas...
Ambos nos estamos permitiendo mucho cantar (ver ¿Quién dijo)
Y este compañero mío me tiene mucha paciencia. Yo estoy dando talleres, que es algo muy nuevo para mi, el tiene mucha experiencia y me espera, me banca, me ayuda y me ceba para que sigamos porque es súper interesante lo que está pasando.
Y es muy lindo como vamos creciendo ambos con la compañía, como lo alimenta a uno. Y sobre todo una compañía con tanta confianza, que dice lo que piensa con todo el respeto del mundo y todo el amor del mundo.

Salú

Cómo se mueven las cosas al viajar

Estuve pensando bastante en las personas que están leyendo los blogs.
La verdad que no tenemos idea cuántas son. Pero bastantes. Y a mi me resulta sumamente raro que haya gente leyendo lo que escribo. Como que por momentos digo: esto nunca pasa, y ahora por estar de viaje sí. Y es al menos novedoso. Es también novedoso leer a personas a las que nunca había leído, siempre hablaba y ahora el único medio es la escritura, es muy lindo y muy interesante. Porque realmente se dicen otras cosas, de otra forma. Se aflojan cosas sacralizadas, uno empieza a relacionarse de otra forma y es muy lindo.
Y otra cosa que me encanta es ir enterándome de a poquito de más personas que están leyendo y que les encanta y que uno no tiene idea de que están ahí del otro lado, sosteniendo, apoyando. Está buenísimo. Y en algún punto siento que eso es también la poesía y que todos necesitamos de ella. Realmente estoy, de a poquito, entendiendo en el cuerpo esto de que dice meu parceiro.

sábado, 24 de octubre de 2009

Lo que viene, lo que viene

Una noche muy intensa fue ayer, ya llegará relato completito pero esto es un adelanto de lo que vendrá en el próximo capítulo.

Un señor que se llama Rando, conocimos antes de ayer. Nos prometió un montón de cosas, habló muchísimo, muchísimo.

Ayer no apareció.

Pero conocimos unos neozelandeces (si se escribe así) uno es TROMBONISTA!!! y el otro es Jimmy que es un fenómeno.

Hubo una tocada improvisada en medio de show ajeno.

Hubo mucha música, mucha prendición fueguina.

Hubo pelea incluso!!! al final. Con un manager.

Estamos muy contentos.

Ya vendrá.

Paciencia.

Aunque yo no tuve paciencia, alguito tenía que adelantar....

Ay, claro no...

Yo también tengo para invitarlos, falta más así que quizás llegan y todo...

http://www.martadero.org/index.php?page=detalle_evento&id_propuesta=300&PHPSESSID=668504f58f2230e46a594fd26eb47887

Hay que chamuyar un poco vio...

Convite

A quienes quieran anotarse, están invitados. Es lejitos, pero Cochabamba es linda ciudad, vale la pena.

Acá tienen más data: http://www.martadero.org/index.php?page=detalle_evento&id_propuesta=296&PHPSESSID=668504f58f2230e46a594fd26eb47887

Abrazos

viernes, 23 de octubre de 2009

Potosí potosí ¡¡¡POTOSÍ!!!!!!!!!

El día de ayer fue un poco así, como el título.

Primero quiero aclarar que detesto que se me borren cosas que escribí, como me pasó ayer. Pero veremos qué sale hoy.

El martes, pocas horas antes de salir le dije a mi compañero que tenía ganas de altura, no sabía bien por qué, pero tenía ganas. Y le dije también que debería escuchar una grabación de esas palabras, al día siguiente, cuando llegáramos.
Efectivamente estuve a punto de desmayarme un par de veces, me paraba y me bajaba la presión. Me hizo acordar a una escena de hace casi dos años ya, que vio mi madre, en capital eh, me bajaba la presión, me sentaba, me paraba y me volvía a bajar, así sucesivamente.
Finalmente logré llegar al hotel, con ayuda, no cargué mi mochila...
Pero la altura se hizo sentir tooodo el día.

La primer cosa que me llamó la atención, que ya había escuchado que ocurría, pero cuando uno la vive...
Todos los bondis llegan entre las 3 y las 4 de la matina. El motivo no se sabe. Pero es así. Y la mayoría llega y se queda eh, es más, en general te podés quedar durmiendo ahí, cosa que hicimos, hasta las 7 creo.
La segunda cosa fue el humo negro que largan los autos acá. Es muy llamativo, no se bien por qué es, algún conocedor de mecánica puede aportar el dato para desasnarnos. Hay una hipótesis que tiene que ver con el poco oxígeno que hay y a ellos también les afecta vio, en la combustión.

Después de un rato descansando en el hotel me dispuse a ir a la plaza principal. Caminando.
No fue tarea fácil. Las calles son muuuy empinadas. Pero zarpado. Y es muy heavy como la gente te pasa como un poste, va, a mi. Tuve que parar como tres veces y me dolió mucho la cabeza. Pero llegué.

Otra.
No saben la cantidad de abogados que hay en este lugar. Hay una manzana en la que debe haber unos 50 estudios de abogados. Muy llamativo. Me pareció ver que tiene bastante que ver con el tema de la mina pero no estoy seguro.

También nos ha llamado la atención que acá se ve más diferencia social que en Tarija, allá parece todo más parejo, eso parece al menos. Pero acá se ven muchos extranjeros y mucha más gente pobre.

Ah, ya no hay más santas ritas... Se acabaron por un tiempo.

Bueno, por ahora salió estito.
Luego veremos qué más.

Que por favor alguien me lo explique

¿Cómo puede ser, que una madre decida amenazar a su hijo con pegarle si sigue llorando y cuando éste no cesa no le pegue?

Si le dijiste que le vas a pegar PEGALE!

Así aunque sea el pibe se lleva un aprendizaje.

Si me dicen que me pegan, me pegan.

jueves, 22 de octubre de 2009

Un fiasco de homenaje

Ya pasó hace un tiempo pero es muy importante que lo sepan.

Se murió la negra sosa.
Nos enteramos y al día siguiente, en la oficialía de cultura de Tarija leo el diario y decía que había un homenaje ese viernes organizado por una concejal que es parte del dúo Taricanto y que iban a participar más de 50 artistas.
Obviamente dije: ahí tenemos que estar. Por la negra.

Le pregunto a Charo si conoce a la tal Ana Sorich y me dice que claro, que después vamos a hablar con ella.

Esa misma tarde vamos al Honorable consejo de no se qué y hacen salir a la concejal de una reunión en la que estaba para hablar con Charo y conmigo.
La mina dice que sí, que bárbaro que vayamos, que va a ser en la Cacharpaya que esto que lo otro.
Yo para ese momento ya me imaginaba que la cacharpaya era un estadio, que iba a estar lleno de gente, que iba a haber unos 20 grupos, la tele. Todo. Así lo pintaba la mina y yo no tenía idea de lo que era la cacharpaya y nadie me lo dijo claramente.

Al otro día nos la encontramos a la concejal en la oficialía. Que bárbaro, que no vamos a pagar entrada, que toquemos 5 temas. Y nos dice: yo estoy cantando tres canciones de Mercedes. Camino y piedra, eeehh gracias a la vida y una más. ¿Ustedes cuáles cantan de Mercedes?
Bueno, ninguna porque nunca compuso...
Nosotros pensábamos tocar un tema, así que en esos días elegimos un par más y el viernes nos dispusimos a ir a la cacharpaya.
Nos dijeron que teníamos que ir en taxi. Y dijimos: nonono, pará un poco, no podemos gastar un dineral para ir a tocar.
La llamo a la mina para preguntarle si sabía de alguien que fuera para allá y que nos pudiera alcanzar. Que no, que vayamos en taxi. Y otra forma más barata!?!?!? En micro en micro. Pero nos dijeron que pasan hasta las 20:30. No no, que pasan hasta las 23hs vengan vengan que no pagan entrada.

OBVIO QUE NO VAMOS A PAGAR ENTRADA ANA SORICH!!!!!!!! ESTÁS JODIENDO??!?!?!? Estamos yendo a tocar, no vamos a pagar entrada.

Para ese momento ya estábamos dudando si ir o no.
Terminamos decidiendo que sí, que por la negra, por posibles contactos y por la anécdota.

Obviamente los colectivos pasaban hasta las 21hs y no hasta las 23hs como había dicho la muerta...
Nos fuimos en el último y llegamos temprano, aparte teníamos hambre y queríamos ver si ligábamos algun cacho e carne.
No había nadie, solamente los empleados de Ana, en un lugar que tenía un tremendo cartel que decía Cacharpaya y tenía una foto de la muerta y su marido.
Es una peña que abre sólo los viernes. La mina tiene guita y se armó un lugar para tocar con su dúo en el que cobra 30bs la entrada. El lugar es muy grande, lindo. Y nos recibió Ana (a partir de ahora Lata. Por la Tamuer. O sea la Muerta) diciéndonos que íbamos en tercer lugar, de seis grupos y después de nosotros venían ellos, el dúo Taricanto.
Le preguntamos si podíamos comer algo y nos dejó a la buena de dios diciéndonos que ella no se ocupaba de eso, que había una persona que "regenteaba" ese tema. Averiguamos los precios y eran imposibles por lo tanto nos fuimos a buscar algo más barato afuera.
Comimos muy bien la verdad, muy tranquis, después de pasar por lugares muy oscuros y con muchos perros para encontrar un lugar.
Es en las afueras de Tarija, por lo tanto un viernes a la noche no hay nadie!

Volvimos y Lata estaba medio nerviosa, nos preguntó si podíamos subir ahora, que la habían plantado los primeros 2 grupos y que tocáramos una hora. Le dijimos que habíamos preparado cinco temas pero que nos poníamos a tocar jazz tranqui al principio y tocábamos una hora pero era imprescindible un vinito para eso. Que le tuvimos que pedir porque en ningún momento nos ofreció nada de tomar.
Subimos y se pone a presentarnos.
Mamita, yo no sabía que era todo eso. NUNCA NOS HABÍA ESCUCHADO!!! Dijo que eramos licenciados en música, que era un placer tenernos en ese escenario, que era muy importante que éramos voluntarios y que eso es muy muy importante, es muy valioso tenerlos acá y que son licenciados en música y que son voluntarios.
Ya se que lo puse más de una vez pero estuvo presentándonos mucho tiempo, inflándonos mucho y repitiendo todo el tiempo lo mismo.
El sonidista era muy polémico, parecía que estábamos en una catedral sin nada adentro.
Empezamos a tocar, muuy tranquis, habremos tocado tres temas y cuando Mar estaba tocando el cuarto que era uno de guitarra sola se sube Lata y me viene a decir que si podíamos tocar algo más movidito, que a la gente le gusta más así acá y que lo de la negra y qué se yo, ok le dije yo y se puso a hablar arriba del tema que estaba tocando Mar, de una a decir que la Cacharpaya le abre las puertas a todos y que ahora los chicos van a tocar dos temas más. No, no, le dije de atrás, vamos a tocar más.
Tocamos dos temas y porsupuesto subió Lata nuevamente pero esta vez con una botella de vino en la mano, en una bolsita muy monona diciendo le vamos a hacer un regalo.
Yo pensé que era para nosotros, pero no, bueno, ahora le vamos a regalar en el día del cumpleaños a la señora no se cuánto de aquella mesa, ahora los chicos le pueden cantar el feliz cumpleaños.
Una muerta.
No le vamos a cantar el feliz cumpleaños, le vamos a dedicar un tangazo.
Ahí vino Mano a mano, quiero aclarar que hasta ese momento había muy poca gente, máximo unas 30 personas.
La vieja quedó chocha con el tango y ahí vino lo peor.
Se subió un grupo que era muy polémico, eran tres muchachas con una banda atrás. Ni siquiera nombraron a la negra, ni cantaron ningún tema que ella cantara.
Y llegaron las Churas. Cinco muchachas que eran buenas, estaba bueno lo que hacían pero tampoco apareció la negra.
Para ese momento se nos había hecho un amigo del que hay una foto creo, nos invitó un vino, nos dijo salud muchas muchas veces. Estaba muy borracho.
Y cuando se bajan las churas yo fui a invitarlas al show que hacíamos el sábado. Y les digo, ahí vamos a estar más tranqui, hacemos lo que nosotros queremos y sin Ana que está como loca, e hice una brevísima mímica imitándola. Ellas se rieron y dijeron que iban a venir.
Nos estábamos disponiendo a irnos y venía Taricanto, Lata, antes de subir nos grita, no se vayan, escúchennos.
Sí sí...
Nos fuimos.
Al otro día porsupuesto no vinieron las churas y no sólo eso. Nos enteramos que una de ellas es la hija de Lata. :)
Metidita de pata...

Bueno, esa fue nuestra experiencia con la Concejal Ana Sorich.
Un placer Anita. Hasta la próxima.

Del desprenderse

Vuelvo a una copla que viene acompañando mucho este viaje

"Señores, pido permiso
pa´ que tengan más cuidado.
Hay que cuidar lo de adentro
que lo de afuera es prestado"

(Eulogia Tapia)

El caso de hoy es que por la mañana me robaron, tajéandome la mochila, la billetera.

(nada grave, plata nada más, y tarjetas que suspendí ya y recuperaré, la cédula de identidad es lo peor, pero tengo el pasaporte)

Y, más allá de la bronca, la impotencia, el llanto necesario, lo cierto es lo que dice Eulogia.

Y, confiando en el mundo, se trata también de desprenderse, cosas que por algo vienen (además de por mi natural descuido).

Otra cosa: venía pensando desde antes en otra entrada sobre Potosí y las contradicciones, las desigualdades. Se notan mucho acá: mucho gringo, mucho centro con luces que parecen europeas, muchas palabras en inglés dando vueltas.

Y yo, acá (nosotros) soy (somos) gringo(s). Lo querramos o no.

Y eso tiene mucho que ver con ese cerro tremendo que está ahí, con la plata y la explotación. Lo venía notando en el extremo recelo que tiene mucha gente acá con nosotros, justificado, probablemente. Y como resuena todo en Evo, y los procesos sociales y políticos.

Un lugar, Potosí. Reino de la plata, no es el menos indicado para que me roben la billetera, ahora lo pienso. No por justificar el robo. Pero por lo menos es poético.

Y pone en escena unas cuantas cosas que andan dando vueltas.

Ahí seguiremos, andando

miércoles, 21 de octubre de 2009

Potosí

Una brevísima entrada, para compartir dos o tres cositas.

Llegamos hoy a Potosí. Es muy alto. Se siente. Lechu se mareó un poco, pero ya está mejor (Silvia P. tranquila por favor!)

Almorzamos mirando el Cerro Rico (muy lindo restaurant). Es el centro de la minería en Potosí, y sigue en funcionamiento. Hizo a esta ciudad tan rica como París, en su momento (o algo así, eso tengo entendido) y al mismo tiempo es un tremendo cementerio, aunque no se si suelen llamarlo así. Pero mucha gente ha muerto ahí dentro, y no creo que la hayan sacado. No a muchos.

El centro es muy muy lindo. Aunque cansa, da gusto pasear.

Tenemos que ver cómo aprovechamos el dinero que se traen los gringos para estos lares. No encontramos bar para gorrear aún, pero el Chule estaba en eso. Ya vendrá.

Con los talleres, parece más difícil, pero ahí vamos tratando. Y si no, no vendrá mal un descanso.

En serio, che, que acá es muy alto. Hay mucha luz del sol, eso es hermoso.

Ya escuché a varias personas hablar quechua. Lindo oír otra lengua.

Eso, gente, eso.

Abrazos a todos

lunes, 19 de octubre de 2009

Algunas de las cosas que me han llamado la atención de Tarija

Ya nos estamos yendo, mañana a las 18hs.

La verdad que ya tengo ganas, fue muy intensa nuestra estadía acá y ya quiero cambiar de aire, descansar, conocer otro lugar.

Obviamente siguen apareciendo diferencias y similitudes culturales que me llaman la atención. Aquí algunas de ellas.

Una que no puedo creer bajo ningún concepto, es que en esta ciudad hay empanadas sólo a la mañana. Uno dice: ¿¡¿¿CÓMO?!!?!? Las empanadas son para almorzar, para cenar... Bueno, acá las desayunan y en general para el mediodía ya no quedan y no vuelven a hacer. No se puede almorzar ni cenar empanadas.

La forma en la que nos han recibido, la verdad que llama la atención. Hoy me desperté y me puse a pensar con cuánta gente habíamos hecho talleres. Contando y contando llegué a un número que supera un poco los 170. Y dije: opa! con razón estoy tan cansado. Y qué groso!!! Eso también habla mucho de cómo la mayoría de las personas con las que nos contactamos confiaron desde el principio en nosotros y eso es asombroso. Yo me imagino a alguien llegando a una escuela o al ministerio de cultura en buenos aires como llegamos nosotros y los sacarían cagando me imagino. Es verdad, Tarija no es la capital de Bolivia pero aún así a mi me impreiona como la gente confía en nosotros. También habla de lo contentos que quedaron los que participaron en los talleres y eso me pone muy contento porque realmente creo que algo dejamos y que es algo valioso. Ojalá.

No hay ochavas. Esto genera que todo el mundo al llegar a la esquina toca bocina, no frena. El que primero toca bocina es el que pasa, así es la regla. Entonces uno todo el tiempo está escuchando bocinazos de aquí y de allá. Por otro lado los peatones no existimos. Es increíble, nadie nadie te va a dejar pasar. Ni aunque estés en la senda peatonal. La prioridad la tienen los autos siempre. Y otra relacionada, las motos tienen alarma ¿?
AH, los taxis cobran por persona, no por trayecto recorrido.

Las plazas están llenas de rosas y de plantas en general. Cuidan mucho mucho la jardinería, hay mucho laburo en eso, se nota y es muy lindo. A mi me gusta más la selva, no todo tan prolijito, pero la verdad que es llamativa la cantidad de flores que se ven y la cantidad de plazas que hay.

Practicamente no se hacen comidas al horno, la mayoría es frito y algunas cosas a la parrilla, pero el horno está de adorno.

No para de haber elecciones de reinas. De cada evento que hay se elije una reina. Eso tampoco hace falta venirse hasta acá para conocerlo, pero la verdad que a mi no me deja de asombrar que en el 2009 todavía esté tan instalado ese lugar de la mujer. Incluso, acá el domingo 11 de octubre fue el día de la mujer y el otro día lo festejaron en el albergue en el que estábamos parando. Por lo que vimos, el festejo fue dos filas largas largas de mujeres bailando entre sí, muuuuy tranquis durante cuatro horas. Y en esos días escuché más de una vez y hablé más de una vez sobre las actividades de la casa, que los hombres tienen más tiempo porque no las tienen que hacer, que las mujeres tienen que trabajar, cuidar a los hijos y hacer los quehaceres de la casa. Y ninguna mujer ve su parte en eso, nadie toma el cambio como un trabajo compartido entre ambos géneros.
La verdad que es algo en lo que espero no dejar nunca de prestar atención y me dan ganas de que sea bien distinto en mi casa si es que en algún momento convivo con una mujer.

Otra cosa que me llama la atención y tampoco ocurre sólo acá es la poca confianza que se tiene en los chicos y la poca mirada hacia los adultos a la hora de pensar por qué los chicos hacen tal o cual cosa o son de tal forma.

Ah, otra, hoy vi por segunda vez a unos 5 flacos metiendo medias reses al mercado central. No es algo que no haya visto nunca, pero supongo que era tal la cantidad y la forma de hacerlo que también me llamó la atención. No se bien por qué, si porque se lo ponían directo sobre la cabeza o cómo el de arriba del camión las soltaba y caían con fuerza sobre el piso del mionca.

La verdad que estuvo muy bonito Tarija, muuucho aprendizaje, mucho laburo, mucha intensidad. Y varios varios nos preguntan cuándo volvemos...
Quién sabe...

Chaucito

sábado, 17 de octubre de 2009

miércoles, 14 de octubre de 2009

Señor de los varios nombres (ampliando)



No se llama Evaristo, pero así le decimos, cada vez que hablamos de él. Una mañana nos dimos cuenta que le quedaba bien ese nombre.

No se llama, tampoco (¿o sí?) Héctor, pero ese nombre dijo, al hablar por teléfono esa misma mañana, un poco más tarde. Agregó, misteriosamente, que en ese momento estaba de viaje. Por lo que sabíamos, y seguimos sabiendo, su casa está acá, en Tarija, en donde también se halla el bar en que desayunábamos ese sábado, esperando la visita de un hombre de bigotes que nunca llegó.

El viernes por la noche, se había presentado como Fabián. Así siguió, ante nosotros. ¿Será ese su verdadero nombre? Como saberlo.

Por lo pronto, sí sabemos otras cosas: con la promesa de reunirnos con otra persona que tampoco llegó jamás, nos hizo conocer Lujos, un bar karaoke que debe estar no sólo entre los lugares más decadentes de Tarija, sino rankeando cómodo en una competencia sudamericana; cantó, en ese bar, apasionado y feliz, Señora de las cuatro décadas, mientras bebía, de a sorbos, una coca-cola en vaso; apareció en la mañana del sábado, luego de una trasnochada (lamentablemente) conjunta, fresco y sonriente, vestido con traje y corbata, acompañado por gafas oscuras y un andar de empresario exitoso, de polémica compatibilidad con el apenas más que metro sesenta, calvicie adentrándose, boca amplia, nariz prominente. A paso de ganador, quién sabe de qué, se apareció por la Víctor Paz, soleada y calurosa, para llevarnos a una reunión con su tío, el senador, que estaba organizando talleres.

Quizá no hace falta aclarar: la reunión jamás se hizo.

Lo habíamos conocido la noche anterior, el primer día que tocamos, a la gorra, en La Candela. Lo vimos primero abajo, compartiendo un trago con una pareja holandesa, y nos llamó la atención por el acento argentino. Luego, arriba, se acercó a la mesa en la que estábamos, para conversar.

Nos contó primero de las maravillas del coach surfing. Es, según dice, más que un usuario: organiza reuniones con todos los participantes de la página que viven en Tarija. Se hace amigos a través de la página de internet. Y recomienda fervientemente su uso, por uno y varios motivos, a quien se cruza en su camino.

Al ratito, nomás, estaba ya haciendo que nos enteremos que, aún siendo argentino, cordobés para más datos (¿lo será?) en Bolivia estaba muy bien ubicado, trabajando para una empresa norteamericana, y con un tío senador. Ni bien escuchó de los talleres, tal vez tratando de materializar su declaración de hombre influyente, nos contó que había una posibilidad de que nos contraten para hacer uno a través de su pariente. Pero que para eso teníamos que trasladarnos de bar: su amiga, la que manejaba la cuestión, no iba jamás a La Candela. Habló (¿simuló?) un llamado por teléfono, y quedó que nos encontrábamos, en media hora, en otro boliche.

Lujos. Bar-karaoke.

La entrada ya era de interés dudoso. Pero el interior... pantallas gigantes para el karaoke, sillones como si fuera un cabaret, hombres bigotones con sus amantes, grupos de amigas solteronas que iban a cantar a sus amores imposibles, una lista de temas ofrecidos en la que no faltaban, claro, ni el Gitano ni Palito Ortega. Y además, Evaristo, Lechu y yo.

¿La amiga de Evaristo? Ya viene, ya viene.

Nos invitó a un fernet, mientras el tomaba coca-cola. Nos propuso elegir un tema para cantar. Y nosotros, bastante ebrios ya, seleccionamos Burbujas de amor, con el plan de cantarlo en portugués, en versión traducida a dúo con el JC. Él pidió Señora de las cuatro décadas, y desde ese momento empezó a prepararse para la presentación.

Tardó en llegar el momento. No creo que una hora, que tanto era demasiado, pero en el medio nos comimos unos cuantos garrones musicales. Feíto, che.

Y cuando llegó el turno de nuestro colega (ausente seguía la amiga, ausente siguió) nuestra mesa estalló a pura arenga. El Lechu lo filmaba y se reía, se reía y filmaba. Y a mí me daba miedo de que Evaristo se ponga mal, pero no.

Luego, como no vino nuestro tema, nos fuimos. Y ahí nos propuso la seguidilla de la mañana.

Era a las 10.30 en una esquina. Llegó a las 11. Nos íbamos a reunir con el senador para presentarle los talleres. No nos dio ni bola, y el colega sugirió ir a un bar para esperar a otro integrante del equipo del senador, que ése sí era la posta. Nos invitó a un licuado (en eso sí que se ponía una pila, al menos) en un bar pituco, y esperamos la llegada del hombre del bigote. Para entonces, yo ya no tenía ninguna expectativa.

Además, Evaristo se había despachado, en la caminata, con una serie de discursos tremendos, entre los cuales nos había contado que, aunque él no estaba en política, no iba a desaprovechar la posibilidad de hacer negocios. Entre eso, otras declaraciones que daban ganas de tirarlo abajo de una trufi (así llaman acá a las combis, que no te frenan ni con los semáforos) y chamuyos varios, me tenía bastante cansado, por usar una palabra que embelleció Girondo. Y creo que estuve cuarenta minutos totalmente en silencio, excepto para elegir el sabor del licuado y decir que no al ofrecimiento del segundo.

Cuando nos despedimos, todavía nos invitaba a su casa, a la tarde, a una reunión de Coach Surfing (no se si se escribe así, ahora que lo pienso) para comer unas hamburguesas. Le propusimos llamarlo, en todo caso, más tarde. Y nos fuimos, esperando que, tenga el nombre que tenga, no se nos cruce más por el camino.


Agregado Lechusístico.
Esto no terminó aquí.
Me metí en la pág de couch surfing y encontré lo siguiente.


Vieron...
Tenía más nombre aún...

lunes, 12 de octubre de 2009

Personas, historias, escenas

Roberto, Micaela, Enzo

Los encontramos por primera vez en la plaza. Nosotros estábamos tocando, con la caja de la guitarra disponible pa´ quien quiera ayudar, y Micaela y Enzo se acercaron, sonrientes, a mirar. Con las miradas jugamos un rato, y prontito, salieron corriendo a la otra esquina, para volver con monedas. Nos despedimos.

Esa noche, mientras me estaba bañando, escucho voces de niños. Cuando salgo (los baños del hotel Don Galo son compartidos) veo una remera amarilla que me resulta conocida. Arriba de la remera, la cara de Enzo. Al lado, Micaela.

Buenas noches. Buenas noches.
En el mismo hotel estábamos parando y, para más datos, en la habitación de enfrente.

Roberto es el papá, de unos cincuenta años. Lo veo por la ventana, desde el pasillo. Sonríe, también, y sale. Nos damos la mano. Me cuenta que también él nos había escuchado, y que a los chicos les gustó mucho. Ellos resaltan: "yo les dejé cincuenta centavos" / "yo también". Están contentos de colaborar con los músicos.

Por el acento, nos reconoce. Y nos cuenta que él también es argentino, pero que vivía en Salta. Aunque nació en Buenos Aires. Y que se vino a Tarija a hacer nueva vida, porque allá no podían vivir más. Hace dos meses, cuenta, falleció su mujer. Y estaban todos demasiado tristes. Por suerte pudo vender la casa y el puesto de quiniela que tenía hacía años, y venirse para acá. Piensa poner un puesto de comidas, y se lo ve confiado en que le va a ir bien.

Claro que sí, le respondemos. Que cuando uno se la juega...

No se exactamente qué es lo que me queda resonando de este encuentro. Algo, seguro, tiene que ver con la simpatía, con la amabilidad, con la conversación sencilla y hermosa. Con el azar del encuentro aquí y allá. También con la distancia entre las vidas, entre los modos.

No puedo estar más acá, vendo todo, me mando mudar, y veo cómo hago acá. Mientras, en un hotel barato, vamos esperando.

Unos días después me los encontré en el mercado. Los chicos estaban con uniforme de escuela, pero Roberto me dijo que estaba pensando en irse para otro lado, porque no conseguía local para alquilar, y le estaba resultando todo un poco difícil. Y se despidió rápido, porque Micaela quería comprar una muñeca. No sin antes darme su número de teléfono. Todavía no lo llamamos, pero seguro que vamos a hacerlo antes de irnos de Tarija.

Se fueron, yo seguí tomando mi jugo.

Las jugueras



Son tres: Lucy, Linda, Chela. Son hermanas. Están sobre la calle Sucre, en la orilla del mercado, a dos cuadras y media de la plaza central. Las vemos casi todos los días, y a veces dos veces por día. Ellas, trabajan de domingo a domingo. De siete a siete. Y, en general, está bastante lleno alrededor del puesto.

Es que desayunar jugos y fruta, acá, es barato, rico, y sano. Yo soy de hacerme rituales, y en los últimos días no me muevo del jugo de zanahoria y naranja y las bananas. En general, tomo dos o tres vasos. Y la yapa: siempre una naranja ponen de más para que, cuando estoy terminando el vaso, se vuelva a llenar.

Lucy ofrece, sonriente: "la yapita, Martincito". Le gustan los diminutivos.

Hay otras frutas también: manzana, frutilla, papaya, ajipa. El ajipa sirve para la acidez, parece, y es rico también. Según las combinaciones, van cambiando los precios, pero el de zanahoria y naranja vale dos bolivianos con cincuenta. Esto es, pongámosle, un peso treinta. Poquito, ¿no?

El mercado es un mundo. Y las bananas, por ejemplo, son capítulo aparte.

Raquel, las bananas

Aunque sería lo más cercano al nombre de su oficio, no es muy feliz la palabra bananera. Raquel tiene un puesto dentro del mercado, en el que eso es lo que vende: bananas. Ninguna otra fruta, ninguna otra cosa. Y a su lado, otras dos mujeres tienen el mismo rol: puesto de venta de bananas.

La conocimos porque el primer día en que fuimos al mercado pasamos por la frutería, a comprar variado. Y cuando estábamos saliendo, variedad en mano, ella nos miró y nos dijo que las mejores bananas eran, en realidad, las de ella. Claro que aceptamos el desafío y, al día siguiente, volvimos para comprar.

Efectivamente, gran calidad. Ella las eligió especialmente, con esmero, y no es poca cosa.

De ahí en adelante, mi desayuno se complementa en ese sector. Dos bananas, a un boliviano el par, acompañan el jugo. Pero no las llevo, para comer, es ahí mismo. Y mientras, charlamos: de Argentina, de cómo nos está yendo en el viaje, de la política en Bolivia. Ni ella ni su vecina quieren a Evo. Pero pudimos charlar sin que se crispen los nervios de nadie.

Hoy, hablamos de fútbol. Y la vecina (no se su nombre) me dijo que si ella fuese la directora técnica de la selección argentina, seguro le iría mejor. ¿Será? Por lo pronto, no pudo nombrar ningún jugador. Pero dijo que si se los ponen a entrenar, se va a dar cuenta de quién vale la pena y quién no.

De todas maneras, dudo que le den la chance.

Blanca, para la merienda



La mayoría de los puestos del mercado son visibles por la Sucre o la Domingo Paz. Sin embargo, si uno avanza por la General Trigo, casi llegando a la esquina va a dar con un misterioso cartel que reza: Entrada de emergencia. Desconocemos por qué alguien puede tener urgencia para entrar al mercado, pero alguna razón tendrá.

Por lo pronto, si se ingresa por allí, y aún cuando se lo haga en condiciones corrientes, hay un pasillo no muy extenso pero sí poblado, donde varias señoras ofrecen la merienda o el desayuno, dependiendo de la hora. Sopaipilla, buñuelos con miel, pasteles de queso, café, toddy con leche, chicha, un poco de toda esa oferta anda entre mesas y sartenes. Y hoy, por segunda vez, nos mandamos, hambrientos, para el puesto de Blanca.

Blanca trabaja también todos los días. Salvo algunos domingos, que descansa. Eso depende también de cómo venga la semana. Ya por el sábado, e incluso antes, puede darse cuenta de si va a haber o no gente el domingo. Y decide entonces si abre o no el puesto.

Toda su vida ha tenido puesto en el mercado central. Y toda la vida de meriendas y desayunos. Antes, de chica, lo hacía con su madre. Ahora, sola. Antes estaba por otra parte del mercado. Ahora, hace varios años, en este pasillo.

Me impresiona toda una vida dedicada todos los días a la misma tarea, al mismo puesto. Claro que es normal, que mucha gente lo hace. Pero lo mismo, tan distino a mi cotidiano y al de la gente que conozco, me impresiona.

Blanca prepara y sirve con paciencia, movimientos lentos, dulzura en los ojos. Y aunque los pasteles no tengan mucho queso dentro, son una delicia, y un buen soporte para quien quiera seguir la tarde, en Tarija, hasta esperar la cena.

La Candela

Hace ya más de una semana, viernes 3 de octubre, nos enteramos a la mañana, como saben, de que no íbamos a tocar en el evento del vino porque se pospuso.

Esa misma tarde, mientras Mar preparaba algunas cosas para el taller con las bibliotecarias, me fui a ver dónde podíamos tocar esa misma noche y la que le seguía.
Caí en La Candela, entré y pregunté por el encargado, me mandaron a hablar con Rodolfo. Un francés que está re loco y que cuando dije jazz y bossa se volvió loco, dejó lo que estaba haciendo y me llevó a sentarnos en una mesa para charlar.
Le conté un poco y me dijo, bueno, si tocan hoy a la noche es como si me estuvieran usando, pero pueden tocar media hora para probar y en base a eso yo les doy dos o tres días de la semana que viene, hacemos publicidad, panfletos, carteles, van a la televisión, todo. Pero lo armamos bien bien. También te cuento que estamos organizando el october fest y estamos buscando bandas, ahí va a haber mucha mucha gente, podrían tocar ahí también y yo en dos semanas estoy abriendo un bar con un socio que es un barman francés y ha tenido bares en singapur, en europa, no es cualquiera. Ese lugar es aún más apto para esta música porque va a ser con almohadones en el piso, todo cool.

Imagínense cómo quedé yo después de ese huracán de propuestas. Quiero recordar que todavía ni nos había escuchado. Se volvió loco el chabón.

Está loco.

Después lo fuimos conociendo más y cada vez la teoría quedaba más confirmada.

La cuestión es que ese día tocamos a la gorra y nos fue muy bien, fue acústico porque no había tiempo para conseguir amplificación y quedamos que tocábamos el jueves y viernes siguientes. Que íbamos a la tele, todo todo todo lalalalala

AH!!! Ese día, antes de tocar, lo conocimos a Javier, otro personaje tremendo que nos dijo que íbamos a tener full cobertura, tanto en el programa de radio que él tiene (Rockobotas) como en la tele, que él se ocupaba de eso. También, todo sin habernos escuchado!

El domingo fuimos a almorzar ahí, porque nos invitaron y cuando terminamos de comer Rodolfo dice: bueno, ahora van a tocar un poco... ¿no?
No teníamos ni ganas, la pasamos como el orto. Encima el chabón pedía algo más movidito y no se qué.
Encima no nos confirmaba cuándo íbamos a tocar ni cuánto nos iba a pagar, nos estaba hartando un poco.

Finalmente después de varias idas y venidas, de arreglos que después se modificaron un par de veces, quedamos que tocábamos el jueves y el otro viernes, o sea el viernes que viene. Supuestamente ya con sonido y todo... AH! nos dijo que le teníamos que meter una onda al vestuario y que él nos iba a ayudar. Bueno, bárbaro.

Llegamos el jueves a las 14hs como habíamos quedado y nos dice antes de saludarnos: chicos tengo que hablar con ustedes. Y se pone a seguir trabajando, mientras nosotros..... Qué lindo saludo!!!!! QUE CHABON!!!
Lo que nos tenía que decir era que el tipo del sonido le cobraba muy caro y se lo llevaba muy tarde y por lo tanto no lo iba a alquilar, que nos íbamos a arreglar con lo que él tenía y que iba a intentar conseguir algo más. Eso devino en que el sonido fuera muuuy polémico el jueves, pero le pusimos mucho huevo, mucha onda y la pasamos muy bien, había poca gente pero se disfrutó mucho.
AAAAAAAAAAHHHHH
Me olvidaba!
Salimos en la tele!!!!!
Antes del show vinieron de la tele a entrevistarnos y a grabar un tema. Fue muy gracioso. Obviamente Rodolfo estuvo insoportable, nos hacía señas desde atrás de la cámara, muy imbancable. Y nosotros, la primera vez que salimos en la tele, no les puedo explicar, fue muy gracioso. Y el flaco le dice: mmmmm no te aconsejo que hagas la otra presentación el viernes siguiente porque empieza tal expo de no se qué. OOOOtro cambio, ahí nomás arreglamos que se hacía el sábado, o sea dos días después de ese show.

Fuimos el sábado al mediodía y no estaba el sonidista y Rodolfo se tenía que ir. Esperamos una horita e hicimos la prueba de sonido, yo casi que me peleo un poco con el chabón porque es un enfermo muy infantil. El chabón quiere estar en todo todo todo. Aún en lo que no sabe él tiene razón. Y eso... genera polémicas pero bueno, lo dejamos hacer y todo fluyó. El sonido siguió siendo polémico y durante el show hubo unos cuantos acoples porque todo el tiempo Rodolfo le decía al sonidista que suba tal cosa, que baje tal otra, cuando había dicho que no iba a estar casi porque tenía que estar en la puerta. Pero no podía con su genio.
El sábado tocamos de todo, nos prendimos fuego, en un momento cantamos A orden é samba a capella sobre una base de palmas que hicimos entre nosotros mientras bailábamos por el lugar. Estuvo muy bueno, tocamos muuuucho y gustó mucho a los que no se fueron.
Obviamente Rodolfo pagó el mínimo que nos había dicho. Y terminamos como chanchos, abrazándonos, todos contentos, borrachos...
Isso.

Bonito.
Bonito.
Salú

martes, 6 de octubre de 2009

Ampliaremos


Así es




Tengo celular.












Pero boliviano...




Si me quieren llamar, les saldrá un poco caro, pero...
(0591)77873554

canela




(hasta hace poco no me gustaba
la canela
pero la encontré
primero en la selva, y luego
en la ventana)

media tarde, cielo gris
aire húmedo, va de a ratos
lloviznando.

de pronto la primavera
se puso fría, llovió.
era necesario.

con troncos secos
que arden rápido
hicimos fuego
y nos sentamos al costado.

a unos metros canta
cada tanto un ave
tropical
con un sonido que bastante
se parece
a la palabra gorjeo.

con el grito
mueve las alas
y sacude el aire.

también las ramas.

tengo puesto un gorro de lana
por primera vez en el viaje.

tomo peperina
con canela, que, en mi memoria
tiene gusto a selva.

(viene de cuyambuyo esto, hace como diez días, pero colgaba en publicarlo)

hoy llovió

y mucho

la primera tormenta del viaje

ni más ni menos

viernes, 2 de octubre de 2009

Que lindoooooooo

Llegar de nuevo a internet y recibir la cantidad de mails que recibimos y lo hermosos que son!

Muchas gracias.

Qué distinto

Andar de a uno o de a dos

Continuación de la estadía en Tarija

Al otro día todo empezó a tomar color también en la Oficialía, acá hay un grupo de jóvenes funcionando, que trabaja con chicos haciendo juegos y nos dijeron que estaba la posibilidad de trabajar con ellos. Al rato ya estaba organizado el taller con ellos para el domingo con posible continuación el martes y miércoles y un taller con bibliotecarias para el lunes. También la posibilidad de que nos aloje la familia de uno de los chicos.
Hoy, después de conocer algunos de los chicos el día de ayer, nos comentaron en la oficialía que el muchacho este no nos puede alojar pero que ellos nos dan 500bs para costear nuestra estadía acá. Esto pensando que les íbamos a decir que no porque era poco. Porsupuesto que aceptamos gustosos pero después llegó una noticia no tan grata... Se murió el dueño de dos de las bodegas que participaban en el evento de los vinos... Se pasó para noviembre!!! NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO

Y bueno, nos dieron 500bs y nos sacaron los otros 500 al instante, igual ligamos el bife de arriba y mucha experiencia y aprendizaje.
Aparte la semana que viene hay un evento del Jamón en el que vamos a intentar participar de alguna forma...

Ese es el parte por ahora desde la ciudad de Tarija.

Muchas gracias
Y hasta lueguito!

De un día intenso


Empezó en la Reserva natural Cuyambuyo, que nos cobijó durante 5 días y sobre la que probablemente luego haya otra entradeli. El día antes de irnos llegaron Hans y Evelyn. Dos alemanes que cayeron en una Land Rover defender que es una nave espacial, se la trajeron de allá y tiene absolutamente todo. TODO. Es increíble, y van con eso por todos lados, son dos dementes que paran de viajar y tienen muy buena onda, en especial Hans, que no paró de hablar, aparte Evelyn no habla tan bien inglés entonces se le complicaba, pero estaban muy contentos de encontrar gente para charlar. La cuestión es que el lugar donde estábamos queda a 3km de la ruta, que los caminamos a la ida, tengan en cuenta que estamos muy cargados e igualmente no protestamos más que por los bichelis que rompían un poco y nos picaron como locos.
Bueno, al otro día nosotros teníamos planeado arrancar tempranito a la mañana hacia la ruta, caminando porsupuesto y ahí hacer dedo, con un límite horario en el que nos tomaríamos el colectivo que no era muy caro y para llegar a Tarija temprano. Llegaron los muchachos directo de Germany para cambiar los planes y llevarnos hasta la ruta, cosa que fue increíble, primer pegada del día. Por lo tanto luego de la fotito pertinente, con la pareja y porsupuesto la nave atrás, que ya aparecerá por aquí. Arrancamos a hacer dedo.
Todos nos dijeron que en Bolivia es muy difícil que te lleven sin cobrarte nada de nada, paran y te llevan pero cobrándote algo.
No pasaba nadie por la ruta!! muy cada tanto algún taxi y algún particular pero para el otro lado. Realmente habré hecho dedo cinco veces o menos mientras Mar cebaba mate. De repente ya esperando el bondi para tomarlo aparece una camionetita y salí corriendo, haciendo dedo como loco, con ambas manos y según Mar con mucha onda... PARARON!!!!!!!!! Eran madre e hijo, son de Bermejo, en la frontera y él vive en Tarija y estudia ahí. Nos llevaron de onda y nos dejaron en la terminal. Segunda pegada del día, aunque yo al igual que en el viaje desde Bermejo a Cuyambuyo estuve todo el tiempo a punto de vomitar pero a base de una concentración pocas veces lograda no lo hice pero la pasé un poco como el orto. No importa! estábamos en Tarija, a las 12 del medio día, sin pagar un peso y habiendo conocido a Hans que es un personaje muy particular. Excelente mañana.

Nos metimos en un hotelín de la terminal. Residencial Don Galo. Nos gustan esos barrios a nosotros... Y arrancamos hacia el centro por una avenida muy linda, con muchos árboles. Paramos a comer en un restaurante del club aeronáutico donde comimos muy barateli, porsupuesto, muy rico y nos atendieron con muy buena onda y nos tiraron la mejor.
Seguimos al centro, nos venía encantando la ciudad y teníamos muchas ganas de llegar así que estábamos muy contentos. Caminamos bastante, ah, en el camino paramos en la dirección distrital de educación donde también nos tiraron la mejor pero nos mandaron a hablar a otro lugar porque ellos estaban con mucho kilombo pero que quizás la semana siguiente sí...
Caminamos bastante por el centro y vimos unos carteles del primer evento vitivinícola de la ciudad de Tarija y probablemente de Bolivia que iba a ser del 1 al 3 de octubre. Dijimos: ahí tenemos que estar, a como de lugar y enseguida empezamos a pensar si era mejor presentarnos como músicos o camareros, pero queríamos estar ahí a como diera lugar y sin pagar...
Antes de ir para la chura casa que es donde organizaban el evento, pasamos por la oficialía mayor de cultura de la alcaldía de Tarija donde nos dijeron que volviéramos más tarde y que mientras fuéramos a la Casa de la Cultura a hablar con Adela. Ésta no estaba así que nos dirigimos a la Chura casa a presentarnos para hacer un showceli de lo que venga y si nos decían que no preguntábamos si necesitaban camareros. Fuimos, hablamos con Lorena Terrrrsa y nos dijo de una: bueno, vamos a hacer una prueba, vengan a las 21:30, me gusta que haya un poco de todo.
OOKKKKKKKKKK
No la podíamos creer.
Fuimos a hablar con Adela que pegó onda con Mar al toque, quien le regaló un poema muy lindo con el que ella quedó como loca y nos dijo que era mejor que fuéramos a hablar con la Oficialía, con Cira Flores porque ella no podía sacar guita de ningún lado, en cambio Cira sí. Y nos tiró la mejor de las ondas, una grosa Adela. Y muy personaje, me gustaría sacarle una foto para que la vieran pero me parece que no da. Bueno, ya era tarde para la oficialía así que quedó para el otro día.
Ensayamos un rato en una plaza y nos fuimos para la Chura casa, que es como la casa de Juli -eso sólo para entendidos- sin cenar y con la esperanza de que nos dieran de comer ahí, es un lugar muy lindo y que tiene pinta de dar de comer muy rico.

Llegamos listos para tocar para la gente que estaba comiendo, cinco temas, algo así, nos fuimos vestidos y todo. Y Lorena, que estaba ahora acompañada por Enrique, el marido y Erick, otro de los organizadores. Nos dice bueno, armen, a ver. Ahí nomás, en el patio! Nos cambió los planes drásticamente pero bueno... ahí estábamos.
Tocamos my funny valentine que salió muy lindo, cagándonos de frío y dijeron bueno, vamo adentro? DALEEEE

Ahí Mar tocó Desolación con entrada de poemeli de vinicius, también muy lindo todo y nos dicen: che y algo un poco más movideli?
Ahí tocamos All of me, que salió un poquito más polémico pero bien y también Insensatez, cantado por Mar y con solito de trombón. Ahí quedaron contentos, Lorena nos dijo que la habíamos convencido hacía rato y comenzamos a ver cuándo tocábamos y nos preguntó por el presupuesto. Habíamos quedado en que tocábamos viernes a la noche, medio de fondo y el sábado al mediodía más tipo espectáculo nuestro, ya no lo podíamos creer pero faltaba el presupuesto, nos quedamos charlando entre nosotros. Yo decía más, Mar menos y me dijo, dale pa delante con lo tuyo.
Dice y? cuánto? Le dije 500bs que son más o menos $250. Dijo: bueno, me parece bien. nos vemos el viernes.
VAMOOOOOOO QUERIDO!!!!!!! VAMOOOOOOOOOOOOOOOO
No lo podíamos creer. Y cuando nos estábamos por ir aparece Enrique que dice: sírvanse ensalada de ahí que ahora les traen algo. Había brócoli, unas verduras cocidas, remolacha, bueno, de todo, estábamos en la gloria y Mar hace unos días había dicho: me muero por un bife de chorizo, bien groso y bien jugoso. ¿Qué vino depois? dos bifes de chorizo hermosos con tres chorizos arriba y papas fritas. Sabemos que probablemente no nos crean todo esto pero es verdad. Estábamos muy exitados, contentos, incrédulos, comiendo como locos, muy contentos.
Y volvimos bien llenitos al Don Galo, felices.
Ahorita continúa...

Me recibí

Ni más ni menos que eso, no?

Básicamente: hoy me encontré con un mail de la profesora del seminario cuya monografía había entregado, por mail, hace poco, diciendo que el trabajo estaba aprobado. El resultado: soy Profesor de Ciencias Antropológicas. Demasiado título, pero bueno, es el que toca.

Y tenía ganas de compartirlo acá.

Aún no termino de caer, hoy, no me vino ese alivio que supongo me va a agarrar prontito, suspirando, desperezándome (el comienzo del trabajo tiene como título Suspirar y desperezarse). Pero estoy muy muy contento.

Ahora, seguiremos con la tesis, a la vuelta (pero también al andar).

Mientras tanto, disfrutando de la antropología por el mundo, sigo viaje.

Abrazos

viernes, 25 de septiembre de 2009

Ya me voy ya me voy yendo

Así es, en minutos nomás partimos de esta casa que nos recibió de una forma inexplicable. Hospitalaria como pocas, con mucho mucho amor, cocinando del carajo, con mucha humildad y mucho humor. Sensibilidad por todos lados. A los dos nos dan muchas ganas de recibirlos en Buenos Aires e intentar ser la mitad de hospitalarios que ellos.

MUCHAS GRACIAS Orán, por todo.

Hay gente muy valiosa acá!! Vengan!!! Serán bien recibidos!

Y agora a Bolivia! Chau Argentina!

Nos vamos muy contentos.

Con muchas ganas de seguir.

Nos estamos viendo.

En la próxima emisión.

Dentro de una semana más o menos.

Salú.


Coplas a la casa

Aserran y aserran,
reciben y cocinan
no escasea en esta casa
la entrega es de familia.

Se nota che, se nota,
que en casa e` doña Delia
ella es pa` todo el mundo
la alegría y la gardenia.

Uno duerme en solitario
de lo más acomodado
ellos duermen de hasta tres
y bastante apretados.

No se dejan de mostrar
tan sencillos como son
sin parar de agasajar
todos juntos a éstos dos.

Se confunde por momentos
de quién es esta morada
más a gustolas visitas
que el príncipe y sus hadas.

No es que quiera repetirme
mas no logro comprender
por más esfuerzo que hago
la humildad de esta mujer.

La Paola nos llevó
la familia presentó
ya nos vamos mas sin prisa
volveremos sí señor.

jueves, 24 de septiembre de 2009

de transición

Mañana nos vamos de Orán.

Cuando salgamos, por pocas horas no se van a haber cumplido dos semanas de una estadía intensa, por muchas cosas. Fue, en el viaje, el primer lugar en que, de la nada fuimos construyendo una red para armar talleres. Además, tocamos en vivo en un bar, y abrimos una puerta a esa parte de la música. Y, como para compensar un poco, me enfermé.

Seguimos ahora camino a Bolivia. Cruzaremos la frontera, y entonces, quién sabe. Estamos con ganas de ese momento. Aunque ya muchas otras veces salimos de Argentina, ahora, en este recorrido, tiene un sentido especial. Y vamos ansiosos por un puente que se viene postergando.

Unos días serán de reposo. Le ponemos fichas a Alarachi, una reserva natural que está camino a Tarija, donde se puede acampar. La idea es estar ahí un poco más allá del fin de semana, en conecta con aguas y verdes, ensayando y pensando talleres, y luego seguir camino a Tarija.

Nada más que una idea, igual. Veremos a dónde nos van llevando los caminos.

oyendo a caymmi, adentro adentro

(a caymmi, y a quien canta como caymmi)

extraño el mar.

ahora, por sobre todas las cosas, extraño el mar.

caminar en la arena.

lo húmedo, lo inmenso, lo profundo

lo que llora, lo que encanta, lo que abraza.

me voy meciendo, me balanceo, busco

y querría tener un barco para ir hacia dentro

andar, llegar a otra orilla.

volver a caminar

mirar

sentir, de olas y viento, mi casa

la casa, el viaje

No es fácil enfermarse estando de viaje. Ni cómodo. Ni bienvenido.

Uno extraña, primero, las instalaciones, el confort, la fortaleza de la casa propia. Extraña el baño, la comida, los mimos, el tener a mano todo lo que se precisa. Pero además resulta desesperanzante, uno se frustra, teme no poder seguir, fantasea con que tal vez no sea ése el momento de viajar. Pierde algo que llamaría la fe andante, esa confianza que tiene cualquier viajero en que todo va a salir bien.

A casi tres semanas de salir de Buenos Aires, yo me enfermé. No grave, pero sí con un fuerte dolor de garganta, y fiebre bastante alta. Tuve la suerte, sin embargo, de estar en Orán. Y, más exactamente, tuve la suerte de encontrarme con una familia y una casa muy especial.

Fue el viernes por la mañana que comencé a sentirme mal. Y al amanecer del sábado, me encuentro con un mensaje de Paola, amiga de Constanza, la directora de Cultura, preguntándome si necesitaba algo. Le respondo que me vendría bien, aunque sin compromiso, una ducha caliente y miel para el te. Me dijo que no había problema. Y cuando llegué, al mediodía, me encontré además con un almuerzo delicioso y una cama para instalarme, así no me quedaba en la carpa.

Acepté.

Agua caliente, cama cómoda, son buenísimos para mejorar el estado de salud. Pero ahí no se quedó la cosa. Atención personalizada, preguntando todo el tiempo qué precisaba. Comida de lujo y al pedido de mis gustos, estos días, verduriles. Y, como si fuera poco, todos los conocimientos de Delia sobre la salud al servicio de mi fiebre y mi garganta. Preparados para beber, para hacer gárgaras, aloe para las heridas y, como si fuera poco, masajes. Delia sabe.

Ya todo esto era demasiado. Pero había más. Decía antes que, al enfermarse viajando, se pierde eso que llamaba la fe andante, la confianza. Y es lo más duro.

No lo fue acá. Es mucho más fácil sostener la fe cuando cada mirada, cada gesto, cada palabra, es pura hospitalidad. Cada comida, cada conversación, cada pregunta. Casas como éstas no se olvidan nunca. Gestos como éstos no se olvidan nunca.

Esa memoria da fuerza. Para seguir andando.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Clarita

El otro día encontré en la biblioteca de la casa de la cultura, dos libros sobre Clarita, de Graciela Montes, uno es Clarita se va a la china y el otro Clarita es invisible.

Y fue increíble como sólo al ver la tapa me vino algo en la boca, de la infancia, que ahora no me acuerdo, pero estoy casi seguro que me los leía mi viejo que después aclarará supongo, pero fue impresionante, era como que el recuerdo era en la boca, eso, fue muy lindo y son libros muy lindos para que se los lean a quien quieran.

Eso.

Gracias.

Que llueva que llueva!

POR FAVORRRRRRRRRRR

sábado, 19 de septiembre de 2009

Es muy increíble y no es ninguna novedad

Martes 15

Las diferencias culturales de las personas en los distintos lugares, se ven en cosas muy muy chiquitas y en cosas enormes y también es muy llamativo como éstas son generadas por cosas bien chicas y cosas muy de base.


Recién fuimos a comer y le preguntamos al mozo, ¿de qué son los ravioles? La verdad que si te digo te miento, nos contestó. Porque adentro de la cocina es una cosa y de ahí para afuera es otra. Y nos dijimos ¿¿?????¿¿¿¿¿¿¿???????? cómo!?!?!? Lentamente, después de la incomprensión total, reflexionando, uno termina concluyendo que probablemente seamos los primeros que hicimos esa pregunta y quizás los últimos o unos de los muuy pocos.

Nos pedimos tallarines con aceite de oliva y queso. ¿Sin salsa? Preguntó el mozo, ¿sólo aceite y queso? Sí, sin salsa, sólo aceite y queso. Se fue a hacer el pedido y vuelve al momento con la misma pregunta, dice, que en la cocina les llamó la atención, sólo aceite ¿no? ¿Sin salsa? Sí, sí, sin salsa.

Yo digo, al tipo realmente no le interesa de qué corno son los ravioles… pero digo, por una cuestión de que te genera intriga, no se, ya que se entabló una conversación con la cocina…. Algo!!!!!!!


Miércoles 16 a la noche tarde.

No puedo dejar de pensar en las diferencias culturales, es muy impresionante y constante la evidencia. Y tengo muy claro que no estoy diciendo ninguna noticia.


En la cena de hoy le pedimos al mozo una milanesa napolitana que venía con huevo frito, jamón, queso, papas fritas… tremendo y una ensalada de lechuga tomate y huevo duro como pa compensar vio... Bárbaro. Viene al rato con la milanesa y una guarnición de ensalada en el mismo plato y no trajo otro plato para compartir… era raro y dijo que ya traía, no se qué… ok, yo pensé que traería la ensalada aparte… no se. La cuestión es que apareció con otra milanesa igual pero el huevo en vez de estar frito y arriba de la milanesa estaba duro y arriba de la ensaladita. Obviamente no pusimos mucha resistencia, básicamente le dijimos que estaba todo bien que le dábamo a eso… Pero nos preguntábamos cómo la confusión llegó a generar ese otro pedido tan específico y tan distinto a lo que nosotros queríamos!

Otra cosa, yo vengo de trabajar unos meses en gastronomía, de mozo y en un lugar completamente distinto a cualquiera que pueda encontrar acá e incluso allá quizás. Pero igual me pasa de preguntarme: siendo la única mesa que habíamos pedido en ese momento, con todo vacío, no se les ocurre meterle una onda y sacar el pedido todo junto?

Claramente no y no les parece importante, es sin dudas otra cultura.

Después del asombro pienso y pensamos, es realmente mejor poner tanto en el servicio, la comida, la atención y toda la bola…?

La verdad que no se.

Sí me gusta ponerle una onda a la nutrición pero no se… qué se yo.


Hay varias cosas que me vienen llamando la atención.


Venimos de Chaco donde el agua escasea mucho mucho y después de hacer sólo unos 300km o algo así se ve un despilfarro zarpado. Y eso que acá no llueve hace muchos meses eh.

Ayer veía un nene limpiándole los zapatos a un señor que estaba sentado en la mesa de al lado nuestro y no paraba de asombrarme, no se bien por qué, quizás el hecho de que llega la comida mientras el pibe que se está cagando de hambre está ahí laburando al lado. En realidad sí entiendo que me asombra porque no me entrego a tomarlo como un paisaje. Y sé perfectamente que no me tengo que venir a Salta ni a ningún lugar para ver esa escena, está bien cerca de mi casa en Buenos Aires. Pero bueno, se ve que ahí es más bien una similitud cultural.


Otra cosa que me llama poderosamente la atención es como se establecen las prioridades de gastos de las instituciones, que para mi es de una forma muy polémica. Eso lo dejo ahí…


Sábado 19

Ayer hicimos el primer taller acá en Salta, ahorita en 2hs viene el segundo.

La cuestión es que mientras nosotros hacíamos el taller en la biblioteca de la casa de la cultura, en el auditorio, que está al lado estaban con la presentación de las candidatas a Reina de los estudiantes de Salta. Evento más superficial imposible, y era muy fuerte el contraste, seguramente luego Mar escribirá al respecto pero estábamos nosotros haciendo relajaciones, buscando adentro cosas que nos pasan, intentando generar algo distinto y exactamente al lado el canto al machismo, la superficialidad, la cosificación femenina, etc..


Como puse en otra entrada cuando me siento a escribir se escapan muchas cosas pero bueno… aquí las diferencias culturales que pude bajar…


Por supuesto bienvenidas son todas las observaciones u otras cosas que quieran aportar.


Por favor firmen cuando comentan así sabemos quién nos fala. Gracias

Shanato

Decisión improvisada de publicar, ante tanto mensaje shana tová, shana tová.

Y es que nosotros, de algún modo, estamos arrancando el año.

Así que, feliz año nuevo para todos (también los que no lo festejan ahora, que siempre un año nuevo, de donde venga, es momento para renovar). Shana tová.

Y feliz viaje para todos también, sea el viaje que sea.

Salud!

Mar

viernes, 18 de septiembre de 2009

Edu Edu Edúu

Fue el que nos recibió cuando llegamos a Valdocco, con una sonrisa enorme, feliz, estaba muy contento. Y creo que estuvo así hasta que se fue. El tipo labura de contador, tranquilo, oficinista, creo que 5 ó 6hs diarias. Y le pintó irse al chaco a ver si podía aportar algo. Y ahí nos encontramos y tocamos, jugamos, nos cagamos de risa, yo aprendí un montón de él y realmente la pasamos muy bien.

La verdad que es más humilde que no se qué, es un niño, es un loco y es un maestro.

Abrazo grande groso.

Ah, aprendimos juntos también a tocar landó y ahora la debe estar descosiendo!!

Nos vemos por ahí!!

Me acuerdo de algunas caras y me río solo acá...

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Manifiesto culinario

Queremos comer ensalada!

Queremos arroz yamaní!

Queremos verduras al wok!

Verduras, verduras, de muchos colores: berenjenas, zapallitos, zanahorias, tomates, rúculas, batatas, brócolis (muero por un brócoli, particularmente), repollo, remolacha, espinaca.

Y también otras caseritas

Queremos el lemon pie de Silvia P.!

Queremos las sutilezas cerealísticas de Lalaliru!

Queremos las delicadezas gastronómicas de la Chola!

Queremos el borsht de la babe Ester! El humus del Oso!

Queremos fruta, fruta, fruta: bananas, peras, manzanas, ciruelas, naranjas, mandarinas!

Y tantas cosas más (no se ofenda nadie, que fue una lista con lo primero que venía a la cabeza)

Queremos comida caserita, sana, de la de todos los días nuestros. ¿Y quién pensaría que íbamos a extrañar tanto esto?

Y ahora que vienen las fiestas, encima (los goim no entenderán tanto, no importa)

Basta de empanadas, pizzas, pollos al spiedo, fideos de restaurante.

Queremos manos en la masa, cuchillos en la verdura, desmenuzar un pollo, un pedazo de carne. Hervir los huevos, rallar la zanahoria, saltear el aceite.

Ya vendrá, pero mientras tanto, sale el manifiesto.